Salud Mental

Salud Mental y Deporte

01 de Agosto, 2021 Javier Feliz Álvarez

“Tengo que centrarme en mi salud mental” (Simone Biles)

 

Como todos sabemos la actividad física siempre se ha relacionado como una buena aliada de la salud mental. Practicar ejercicio físico y mantener unas rutinas saludables, nos ayuda claramente a encontrarnos mejor, por lo que un indicador de una buena salud mental es realizar actividad física continuada y conocer los beneficios del deporte. Sin embargo, cuando línea del deporte es llevada a la práctica profesional de competición, debemos saber que entra en juego la propia autoexigencia y valía personal. Queda relacionado con ello la propia capacidad de afrontar las expectativas, estrés y perfeccionamiento, los cuales pueden llevar a afectar negativamente al rendimiento de los deportistas de alto nivel. Ha sido común estos días a raíz de las declaraciones de Simone Biles, poner encima de la mesa el tema de la salud mental en la competición deportiva de alto nivel.

 

“Tenemos que proteger nuestra mente y nuestro cuerpo y no limitarnos a hacer lo que el mundo quiere que hagamos”. Dichas declaraciones aluden claramente al tema de la propia presión y expectativas que deben manejar los deportistas, las cuales hacen que se olvide que son personas y no estrellas. La valentía demostrada por deportistas de alto nivel a lo largo de los últimos años pone encima de la mesa el problema de la autoexigencia personal y deportiva en el deporte de competición. Vemos por tanto que deja de convertirse en un hobbie, para representar un modo de vida, el cual exigirá sacrificio y presión en todos sus aspectos. El peso de representar y conseguir ganar una medalla olímpica, con la presión de un país, becas, entrenadores a las espaldas, supone un reto mayor que el simple cuidado físico.  Por lo tanto, estamos hablando de tener en cuenta la parte de cuidado mental que deben tener los deportistas en todo momento. Escucharlos, comprenderlos, ser capaces de entender que necesitarán expresar la presión que cargan y ser conocedores de la propia autoexigencia debe ser primordial para obtener el máximo rendimiento y la máxima salud mental en cuanto a la profesión que ejercen.

Simone Biles, Michael Phelps, Osaka, Andy Murray, Andres Iniesta, tuvieron que priorizar la propia salud mental y visibilizar públicamente el reto y las consecuencias que asumen como deportistas. Varios de ellos comentaban el hecho de que habían pasado por períodos desestabilizantes en cuanto a la presión mediática y deportiva a la que se vieron sometidos y que no entendían el por qué les pasaba, cuando todos sus análisis eran correctos. El problema de la exigencia ha existido siempre, y quizá con la visibilidad actual deberíamos preguntarnos ¿Cuántos deportistas están sufriendo dichos problemas de salud mental? ¿Cuántos de ellos levantan la mano y demandan ayuda? ¿Cuántos de ellos podrían haberlo hecho, y se quedaron en el camino? ¿Cómo debemos estar atentos a sus problemas? ¿Qué es necesario que sepan comunicar? Los problemas relacionados con la salud mental son tan importantes como una salud física adecuada y por lo tanto, no nos debe extrañar poner encima de la mesa palabras como presión, autocuidado, autoexigencia y contemplar y trabajar las emociones que nos evocan todo lo relacionado con ello.

 

Todo lo acontecido, hace que estos deportistas sean aún más referentes y modelos para la gran cantidad de personas que los siguen, y no hace otra cosa que engrandecerlos como personas. Después de estos Juegos Olímpicos, debemos plantearnos el largo camino que se nos presenta para proteger la salud de las personas deportistas de alto nivel, y que se mantenga el equilibrio entre la exigencia personal, la competición y la propia salud mental. “El Apoyo que he recibido demuestra que soy más que mis resultados”. Simone Biles, probablemente no ha ganado el Oro pero ha quedado por encima.

 

Desde Ita Especialistas en Salud Mental, trabajamos en base a los problemas de ansiedad que puedan presentarse en base a reconocer e identificar las propias conductas y saber demandar ayuda en cuanto a que la situación nos sobrepase y nos veamos en riesgo. Ponerse en manos de un especialista que nos ayude a enfocar, delimitar y abordar el problema debe ser primordial a la hora de pedir ayuda, teniendo en cuenta que puede llegar a interferir de una manera grave en nuestro propio desarrollo personal y mental.  

Mi nombre es Javier Feliz y actualmente soy Director de la Unidad de ITA Trastornos de Conducta, me considero una persona responsable y resolutiva con afán de iniciativa y con capacidad para trabajar en ambientes por resultados y bajo presión.