Trastornos de la Conducta Alimentaria

Creencias erróneas sobre los Trastornos de la Conducta Alimentaria: Ayúdanos a desmontarlas.

31 de Enero, 2021 Isabel Romero

A lo largo de los años se ha ido elaborando e instalando en nuestra sociedad, diversidad de opiniones acerca de los que es un trastorno de la conducta alimentaria. Actualmente existen muchos mitos alrededor de este tema que es mejor aclarar y hacerles frente, a veces se hacen comentarios inapropiados que hacen que se mantengan estas creencias erróneas sobre los TCA y ello puede repercutir en la toma de conciencia de enfermedad y en la posterior petición de ayuda de las personas y familiares afectados. Por ello creemos que es de suma importancia el poder identificarlos y aclararlos.


La causa de los TCA son los estereotipos sociales actuales. Es cierto que la presión por la búsqueda de la perfección corporal como forma de bienestar que la sociedad ejerce es importante en el desarrollo de un TCA, pero evidentemente esta no es la causa de llegar a padecerla. Como enfermedad mental que es, esta está sujeta a una multicausalidad de factores que predisponen y precipitan a la persona a tener un TCA, entre ellos puede estar baja autoestima, autoexigencia, inadecuada gestión emocional, estado depresivo, historia de trauma, etc.…
 

Un TCA solo lo padecen las chicas adolescentes. No es algo característico de la adolescencia, cada vez más se va ampliando el margen de edad de padecerlo, desde la infancia hasta la edad adulta. Cuando hay una predisposición, en cualquier momento de la vida, y a cualquier edad, puede desarrollarse el TCA ante un problema (separaciones, fallecimientos...). De igual manera, también lo padecen los hombres, apareciendo con igual sintomatología e intensidad que en las mujeres. 


Si estás en un normo peso no puedes tener un TCA. Quizás esta sea una de las afirmaciones erróneas más extendidas en la sociedad y la que más nos pueda llevar a confusión. Pues la tendencia es a creer que para tener un TCA hay que estar en un bajo peso. El peso de una persona no determina el que haya un TCA, debido a la diversidad sintomatología que puede haber con respecto a la comida en quien padece un TCA, debido al momento de la enfermedad, y a la evolución, el peso puede variar, la persona puede estar en infra peso, normo peso o sobrepeso.

Una bulimia se diagnostica cuando la persona vomita. El vómito es un síntoma más de los trastornos de conducta alimentaria, que puede aparecer tanto en la anorexia como en la bulimia. Es una forma de compensar y calmar el malestar corporal y emocional provocado por la ingesta o sobre ingesta de alimentos.
 

Un TCA elige tenerlo la persona. Al seguir en la sociedad asociado el TCA exclusivamente a la conducta alimentaria y al cuerpo, es decir, a que la persona no quiere comer por estar delgado, se piensa que es algo voluntario, incluso un capricho o llamada de atención y que quien lo tiene puede dejar de hacerlo en el momento que el decida, simplemente cambiando su idea o su hábito. Con este concepto lo único que se consigue es que la persona crea que puede superarlo por sí mismo, sin necesidad de ayuda y que no lo identifique como enfermedad.  Cuando realmente dada la gravedad, es necesaria la ayuda y el acompañamiento de un equipo multidisciplinar.
 

Solo tienes un TCA si te diagnostican anorexia o bulimia. La anorexia y la bulimia no son los únicos trastornos alimentarios. La diversidad en la que aparece la sintomatología alimentaria hace que los diagnósticos también sean diversos, más allá de la anorexia y la bulimia, están el trastorno por atracón caracterizado por un patrón repetitivo de ingesta compulsiva, y otros menos conocidos como la ortorexia, vigorexia…
No etiquetar ni estereotipar a la persona enferma de TCA es clave para poder cambiar sus conductas.

Terapeuta ABB Sevilla grupo ITA.  

Grupo ambulatorio adultos y consultas externas
Experta en trastorno de conducta alimentaria.  

Especializada en el trabajo de trauma. Trastorno Limite de Personalidad.