Las dificultades alimentarias en personas con trastornos del neurodesarrollo como podría ser el Autismo son frecuentes y pueden estar relacionadas con la sensibilidad sensorial, la rigidez en los hábitos y la ansiedad.
La alimentación es una experiencia multisensorial, que involucra el gusto, el olfato, la vista, el oído y el tacto. Para muchas personas las diferentes sensaciones que se experimentan durante la ingesta son placenteras, pero para otras personas pueden ser un gran desafío y hacer que la hora de la comida sea un momento de estrés.
En la Unidad de Neurodesarrollo de Ita Argentona se llevó a cabo una prueba piloto, desde septiembre 2024 hasta marzo 2025, de desensibilización sistemática a alimentos, con resultados muy positivos en pacientes que presentaban restricciones alimentarias severas asociadas a dificultades sensoriales.
Este proyecto ha sido diseñado e implementado por la nutricionista Nerea Navío, la terapeuta ocupacional Aida Castro y la directora del centro, Alba Mengual; con la coordinación general del proyecto a cargo de Ferran Vila, coordinador de Nutrición de Ita.
La prueba piloto se realizó con un grupo de 9 jóvenes con perfiles sensoriales complejos y aversión marcada hacia determinados alimentos, especialmente verduras y algunas carnes.
El enfoque terapéutico aplicado se basó en una exposición gradual y controlada a los alimentos rechazados, adaptada a las características individuales de cada paciente. La intervención se realizó en un entorno tranquilo, separado del comedor habitual del centro, lo que permitió reducir los niveles de ansiedad y mejorar la aceptación alimentaria. También se introdujeron reforzadores individualizados, se anticiparon los menús y se mantuvo una comunicación activa con las familias para garantizar la continuidad del trabajo en el domicilio.
Una vez finalizada la prueba piloto y analizados los resultados de esta, podemos destacar que:
- Todos los pacientes lograron incorporar, al menos, un alimento previamente rechazado.
- Un paciente eliminó todas las adaptaciones especiales en su menú tras completar el proceso.
- Tres pacientes redujeron a la mitad las derivaciones dietéticas, especialmente en el consumo de verduras enteras.
- Incluso algunos de los pacientes que abandonaron el grupo de forma temprana lograron introducir un nuevo alimento en su dieta.
Desde Ita Argentona se continúa trabajando en la innovación clínica para ofrecer intervenciones adaptadas a las necesidades reales de los y las pacientes y sus familias, siempre desde un enfoque individualizado, respetuoso y coordinado.