La imagen corporal no es solo “cómo vemos nuestro cuerpo”
La imagen corporal es una construcción compleja que incluye historia personal, experiencias sociales, expectativas externas, comparación constante y, sobre todo, cómo esas ideas afectan a nuestra vida diaria.
En consulta lo vemos con claridad:
La manera en que una persona se percibe influye directamente en su autoestima, en sus decisiones alimentarias, en cómo se mueve, en cómo se relaciona y en cómo se cuida.
No es un tema superficial.
Es un tema de salud mental.
Síntomas que pueden aparecer
La insatisfacción corporal no siempre deriva en un Trastorno de la Conducta Alimentaria, pero sí puede generar un malestar profundo:
- evitación de eventos sociales
- miedo a comer ciertos alimentos
- autoexigencia extrema
- comparación constante
- vergüenza
- dificultad para pedir ayuda
Y lo más importante:
No se resuelve con “mejorar hábitos”, porque no nace en los hábitos.
Nace en las creencias, los mensajes culturales y las experiencias que se internalizan a lo largo del tiempoPor eso, el trabajo sobre imagen corporal debe hacerse desde un enfoque respetuoso, seguro y terapéutico. No para “querer más el cuerpo”, sino para reducir el sufrimiento, ampliar la libertad y construir una relación más amable con uno mismo.
En Ita forma parte de la intervención de manera transversal, y en programas como Desde Dentro es un eje fundamental:
no podemos trabajar la alimentación sin explorar la forma en que una persona habita su cuerpo.
Cuidar la imagen corporal no es un lujo estético.
Es una parte esencial del bienestar psicológico.