Trastornos de Ansiedad

Ansiedad y Depresión

06 de Noviembre, 2022 Montse Pascual

Actualmente, el 25% de la población ha sufrido o sufrirá en algún momento de su vida un trastorno afectivo. La ansiedad se caracteriza, entre otras cosas, por una preocupación constante acerca de uno o varios aspectos de la vida, que provoca dificultades en las actividades diarias, inestabilidad emocional, necesidad de tenerlo todo controlado, problemas de concentración, dificultades en el sueño, dificultades en el ámbito laboral, familiar, de pareja… También se suele traducir en sintomatología somática (taquicardias, molestias gastrointestinales, dolores de cabeza, contracturas…etc).

 

Esta propia ansiedad muchas veces deriva en depresión debido al hecho de estar cansado de convivir con estos pensamientos recurrentes, negativos y con esa sensación de no tener escapatoria o solución. La depresión, a su vez, también provoca un sentimiento crónico de tristeza profunda, apatía, dificultad para disfrutar, necesidad de dormir muchas horas, o por lo contrario dificultad para conciliar el sueño, problemas con el deseo sexual, problemas con la alimentación, etc.

 

El ritmo de vida que nos vemos obligados a seguir, que nos invita todo el tiempo a estar “haciendo”, nos impide conectar con las emociones, sentimientos y voluntades auténticas de nuestro ser, arrastrando muchas veces malestar constante, muchas veces desconociendo el origen del mismo.

De igual manera, la presión cultural, familiar, social, etc., a la que nos vemos sometidos a día de hoy, así como la alta exposición a redes sociales, hace que la comparación y el juicio estén constantemente revoloteando, generando muchas presiones y sentimientos de inferioridad, entre otras cosas. La autoexigencia y el perfeccionismo, así como la baja autoestima y las expectativas irreales que nos han ido inculcando acerca de la vida, hacen que muchas veces las personas caigan en estados depresivos o ansiosos.

 

A pesar de que ya se están tratando de desestigmatizar los problemas de salud mental, aún queda mucho trabajo por hacer, sobre todo a nivel de prevención en las escuelas, dotar de más recursos de tratamiento, realizar educación emocional desde la infancia, así como hacer ciertos cambios a nivel social (exigencia, ritmo excesivo de vida, estrés, exceso de información, etc.), y también tener menos prejuicios en cuanto a la psicoterapia.

 

La psicoterapia es una herramienta necesaria para el autoconocimiento, la introspección, y también para adquirir estrategias y respuestas de cómo poder entender y gestionar nuestros pensamientos y emociones. Esas respuestas y esas estrategias son individuales y únicas, tal y como son cada uno de los seres humanos que conforman este mundo. Por eso es tan importante hacer un proceso de psicoterapia personalizado.

Además de la psicoterapia individual, se han demostrado muchos beneficios con el tratamiento grupal. el grupo terapéutico de Ita Urgell dedicado a personas que sufren ansiedad y depresión es un espacio en el que poder compartir con otros que están pasando por sentimientos, pensamientos y emociones similares.

El grupo terapéutico de ansiedad y depresión de Ita Urgell está dirigido a personas de más de 18 años y se realiza una vez a la semana. Además del grupo, los usuarios también disponen de terapia individual con un psicoterapeuta y acompañamiento psiquiátrico.

 

En las sesiones grupales trabajamos sobre todo estrategias para identificar y reformular aquellos pensamientos automáticos, distorsiones cognitivas y emociones que no se están gestionando de manera saludable. A pesar de que actualmente se está hablando mucho de salud mental, aún queda mucho trabajo por hacer para que las personas conozcan cómo funciona la mente y el poder que ésta tiene sobre nuestro cuerpo, nuestras relaciones, y nuestra salud en general (emocional y física).

En el grupo se tratan diferentes bloques:

  • Psicoeducación de la ansiedad y la depresión (cómo identificarla, síntomas físicos, cognitivos y conductuales).
  • Aspectos cognitivoconductuales (pensamientos automáticos, creencias limitantes, distorsiones cognitivas, etc).
  • Aspectos emocionales (identificar, aceptar, escuchar, gestionar emociones)
  • Aspectos de dinámicas relacionales (familia, amistades, pareja…)
  • Habilidades sociales (poner límites, expresarse de manera asertiva…)
  • Entrenamiento en habilidades de relajación y mindfulness.
  • Trabajo con la baja autoestima.
  • Aspectos de estilo de vida (autocuidado, higiene del sueño…)

Psicóloga General Sanitaria de Ita Urgell