Preguntas Frecuentes

Preguntas Frecuentes Sobre tc



  • Los trastornos de conducta en niños y adolescentes son uno de los principales motivos de consulta en el ámbito de la salud mental. Este tipo de trastorno se caracteriza por comportamientos hostiles y/o agresivos persistentes que alteran la convivencia.

    Para saber si se trata de un trastorno de conducta es importante diferenciarlo de episodios pasajeros. La infancia, y sobre todo la adolescencia, es un proceso de cambio en el que es normal que se sucedan épocas más difíciles que otras, y entraría dentro de lo esperable, pasar por fases de rebeldía. El hecho de vivir situaciones estresantes como la separación de los padres o la pérdida de un ser querido, entre otras muchas situaciones, también podrían provocar cambios de conducta.

    En el caso de los trastornos de conducta, se trata de la instauración de una forma de funcionar marcada por comportamientos agresivos, desafío a la autoridad, oposición a las normas, no aceptación de límites. La agresividad se convierte en una forma de relación y sobrepasa los límites para poder convivir. En ningún caso se debe a un proceso propio de la edad.

    Algunos de los signos que deben alertarnos son los siguientes: - Rabietas o discusiones frecuentes - Hacer daño a personas, animales o a sí mismos - Romper cosas ajenas - Mentir o robar - Fracaso escolar - Faltar a clase - No respetar a padres y profesores

    Si desea más información sobre los trastornos de conducta visite nuestra página sobre Tratamientos de los trastornos de conducta. Ita Salud Mental es un centro terapéutico para el trastorno de conducta que dispone de una amplia red asistencial. Si necesita orientación, puede llamarnos al teléfono gratuito 900 500 535.

    Saber más sobre los Trastornos de Conducta

    Realiza un test orientativo online de Trastornos de Conducta

  • Un trastorno de conducta se considera grave cuando hay un gran número de problemas serios derivados de los comportamientos agresivos y de la transgresión de las normas.

    Con frecuencia, las personas que sufren un trastorno de conducta también sufren otros trastornos mentales que agravan la situación: trastornos depresivos, ansiedad, trastorno por estrés postraumático, consumo de tóxicos, trastorno de déficit de atención o hiperactividad. Las dificultades en el aprendizaje pronto se hacen evidentes y la convivencia se hace prácticamente imposible. El diagnóstico temprano es básico para poder frenar el deterioro de las relaciones, así como, los problemas con la justicia y el riesgo de sufrir accidentes ocasionados por el estilo de vida imprudente.

    Aunque se muestren como “duros”, hay que tener en cuenta que su autoestima suele ser baja. Las ideas y/o intentos de suicidio son más frecuentes en personas que sufren este trastorno. Tienen más riesgo de fracaso escolar, sufrir accidentes, consumo de drogas, relaciones sexuales de riesgo, … Sin un tratamiento del trastorno de conducta eficaz, en la edad adulta, estos comportamientos pueden desembocar en el mundo de la delincuencia, alcoholismo e incluso problemas psiquiátricos.

    Si cree que alguien de su entorno puede estar sufriendo un trastorno de conducta no dude en contactar con un centro especializado. En Ita Salud Mental disponemos de una amplia red de centros en el territorio español.

    Saber más sobre Trastornos de Condcuta

    Realiza un test orientativo online de Trastornos de Conducta

  • Los trastornos de conducta en niños y adolescentes se dividen en: TDH, trastorno de conducta, trastorno negativista desafiante y trastorno explosivo intermitente.

    Cada uno de ellos tiene su propia complejidad y características, pero comparten el hecho que el niño o adolescente que lo sufre tiene conductas agresivas, dificultad para seguir las normas, respetar los derechos de los demás, etc. Estos comportamientos alteran de forma importante la convivencia, afectando, tanto al entorno familiar, como al escolar.

    En el caso del TDH la conducta agresiva, y en general los problemas de comportamiento, están relacionados con la impulsividad. Actúa de forma impulsiva y este “no pensar” le lleva a poner en riesgo su propia integridad o la de los demás, con conductas imprudentes. No habría una intención clara de hacer daño a los demás o al entorno, más bien, los demás o él mismo, sufren las consecuencias de no prever los efectos de sus actos.

    En el trastorno negativista desafiante, las conductas agresivas o la falta de respeto por las normas están motivadas por la frustración. Ante una situación en la que no puede hacer o conseguir lo que quiere, se siente arrollado por un fuerte sentimiento negativo que le lleva a comportamientos violentos o saltarse las normas. En el trastorno explosivo, sería una situación muy parecida. La conducta es una “explosión” que les hace perder los estribos y no tanto un acto planificado.

    Por el contrario, en el trastorno de conducta sí que hay una clara intención de dañar a otra persona o el entorno. Es un acto pensado y planificado. Llevan a cabo conductas como escaparse de casa, no asistir a clase, mentir, robar, crueldad con los demás, etc.

    Por tanto, ante unos comportamientos parecidos, como el acoso a compañeros, agresiones, peleas, robos, huidas, un diagnóstico preciso permite una estrategia terapéutica adecuada. Ita Salud Mental es un centro terapéutico especializado en los trastornos de conducta. El tratamiento está enfocado en la reducción significativa de las conductas agresivas y la construcción de una identidad alejada de la conflictividad.

    Si desea más información puede visitar nuestra página sobre el Tratamiento de los trastornos de conducta.

    Saber más sobre los Trastornos de Conducta

    Realiza un test orientativo online de Trastornos de Conducta